Octubre 2021 – Un mes así no te lo puedes perder

Octubre 2021 – Un mes así no te lo puedes perder

  • Categoría de la entrada:Blog

Si en algo hemos mejorado en los últimos años es en capturar subidas de mercado. Llevamos toda la vida preocupados por cómo evitar las caídas y más importante aún es participar de las subidas. Invertir conlleva riesgo, pero se hace, y se supera el miedo a caer porque la alternativa es perder seguro.

Cierres de mes:

• Sigma Fund Real Return: +5,18% (+12,21% YTD)
• Sigma Fund Prudent Growth: +5,66% (+20,67% YTD)
• Sigma Fund Quality Stocks: SFQS +6,52% (+27,05%  YTD)
• MSCI World: +5,88% en EUR (+25,03% YTD en EUR).

Esta subida la hemos conseguido apostando por las empresas que más crecen, manteniendo un 60% de cobertura con futuros reducida tácticamente a 41 y 47% con opciones en SF Real Return y SF Prudent Growth, y rotando hacia las empresas más atractivas por calidad y crecimiento en SF Quality Stocks, donde no llevamos cobertura. La cobertura nos permite reducir las caídas en las crisis pero también aprovechar otras fuentes de rentabilidad, como la volatilidad y la dispersión entre índices regionales. La flexibilidad y el análisis diario de mercado es lo que nos permite combinar crecimiento y protección en los fondos y carteras.

Precisamente el mes en el que más fuerte han sonado los tambores de inflación es aquel en el que más ha subido la bolsa. La inflación es buena para la renta variable, lo que es malo es que los bancos centrales enfríen la economía, o que la inflación se desboque y haga inviable la gestión empresarial.

La inflación “buena” significa que los precios suben, los consumidores adelantan sus decisiones de compra porque en el futuro pagarán más, las empresas invierten porque esperan vender más, pueden subir precios, mejorar sus márgenes e innovar para seguir creciendo. Eso es el llamado círculo “virtuoso” de la economía.

La inflación “mala” es aquella que no permite cobrar en efectivo porque se devalúa tan rápido que la divisa pierde su condición de reserva de valor, distorsiona los procesos productivos, paraliza las empresas y hace inviable la importación de productos. Es el círculo “vicioso”. Para evitar llegar a un extremo así, los bancos centrales prefieren enfriar la economía premeditadamente, reduciendo el crecimiento de forma más gradual.

La cuestión ahora no es si va a haber inflación o no, la cuestión es si va a ser buena o mala. Si va a ser buena hay que seguir largos de bolsa; si va a ser mala, tendremos que estar más neutrales.

Con los datos que tenemos encima de la mesa hoy sólo podemos concluir que, por ahora, la inflación que ha aparecido sigue siendo buena. Cuando esto cambie, reaccionaremos, pero por ahora puede ser más costoso estar fuera de bolsa que dentro.

Un 4% de inflación, aunque se la considere temporal, implica una pérdida de poder adquisitivo de en torno al 20% en 5 años. Es una coyuntura que pocos patrimonios se pueden permitir, por eso la subida de bolsa es lógica. Sube lo que aún tiene valor para el inversor. Los bonos ya están demasiado caros y perderán valor con la inflación, el inmobiliario ya rinde por debajo de la inflación, y lo único que parece con posibilidades de combatir su efecto son la bolsa, materias primas y energía. Las dos últimas son tan volátiles y vulnerables a la intervención gubernamental que el valor más seguro que queda es la bolsa. A pesar de la volatilidad que conlleva, las empresas siguen dando beneficios y anunciando previsiones por encima de lo esperado.

El mundo innova, el mundo produce y reparte sus beneficios a través de la bolsa, por eso todo el mundo la quiere.

Nuestro reto ahora no es si recomendar bolsa o no según el perfil de cada inversor, la respuesta es sí en todos los casos. Nuestro reto es encontrar la estrategia de cobertura que a cada uno le permita seguir invertido y controlar la volatilidad de su cartera. En eso centramos nuestros esfuerzos con los inversores que se incorporan ahora al mercado de capitales o que han visto agotados los bonos e inmobiliario como alternativa de inversión.